Consejos

La mayoría de los niños con enfermedades cardíacas congénitas pueden llevar una vida normal y no se les debería hacer sentir que son diferentes.
Pueden resistir gran parte de las enfermedades de la infancia como cualquier otro niño, pero es imprescindible que se cumplan las indicaciones del pediatra y del cardiólogo, concurriendo a los controles en las fechas indicadas para esto.
El cuidado dental es otro aspecto de suma importancia, las caries pueden producir una infección cardíaca (endocarditis bacteriana), agravando la situación. Por ello se debe concurrir periódicamente al dentista además de cepillarse los dientes
después de cada comida.